Arzobispo Joseph E. Kurtz, Arzobispo de Louisville
Cuando era ni–o, parte de mi rutina regular era ir a confesarme los sábados, una vez al mes. Más tarde al ingresar al seminario, nos dijeron que cambiáramos el nombre a Sacramento de Reconciliación — para enfatizar la reunión que toma lugar entre Dios y nosotros. Hoy, todavía trato de mantener la rutina de recibir el Sacramento de la Reconciliación, una vez al mes. 